¿Tocás mirándote las manos? Cómo empezar a soltarte
En pocas palabras
Mirarse las manos es normal al principio, pero si no lo vas soltando te frena para leer, cantar o tocar con otros. La salida es de a poco: ejercicios cortos con los ojos en otro lado. Rebeca González, directora de la escuela, tiene un video de tips sobre esto.
Bajás la vista para buscar la próxima nota, la encontrás, levantás la vista para leer... y ya perdiste el compás. Si te pasa, no sos el único. "¿Tocás mirándote las manos?" es justamente uno de los videos de tips de Rebeca González, directora de la escuela. Acá te contamos por qué pasa y cómo empezar a soltarlo, sin apuro.
Por qué miramos las manos (y por qué está bien al principio)
Al principio, los ojos hacen el trabajo que todavía no aprendió el cuerpo. No sabés de memoria dónde está cada tecla o cada traste, así que mirás. Es completamente normal y, en las primeras clases, hasta necesario.
Con la práctica, las manos empiezan a "saber" dónde están las cosas: las distancias, las posiciones, el tacto de las teclas negras o de los trastes. A eso se le suele llamar memoria muscular, y es lo que te permite dejar de mirar. El problema aparece cuando nunca le damos a las manos la oportunidad de arreglarse solas.
Lo que te perdés si no lo soltás
Mirar las manos todo el tiempo tiene un costo que se nota a medida que avanzás:
- Leer partituras o cifrados: si los ojos van y vienen, perdés el lugar en la hoja.
- Cantar mientras tocás: cuesta concentrarte en la letra si estás pendiente de los dedos.
- Tocar con otros: en una banda o con alguien que te acompaña, necesitás mirar y escuchar al resto.
- La postura: inclinar la cabeza todo el tiempo cansa el cuello y la espalda.
No se trata de no mirar nunca, sino de que mirar sea una elección y no una necesidad.
Tres ejercicios para el piano y el teclado
- Ubicar sin mirar. Con los ojos cerrados, buscá los grupos de dos y de tres teclas negras con la yema de los dedos. Desde ahí, encontrá un Do. Repetilo en distintas zonas del teclado.
- Escalas a ciegas. Tocá una escala que ya sepas mirando un punto fijo en la pared. Lento. Si te equivocás, volvé a empezar sin bajar la vista.
- Mirá la partitura, no las manos. Elegí una pieza muy fácil y tapate las manos con un repasador o una hoja apoyada arriba. Te obliga a confiar en el tacto.
Hacé cada ejercicio unos pocos minutos al principio de la práctica, y después seguí tocando como siempre.
Tres ejercicios para la guitarra y el bajo
- Cambio de acorde con los ojos cerrados. Elegí dos acordes que conozcas y pasá de uno a otro sin mirar, despacio, hasta que salgan limpios.
- Guiate por los puntos del costado. En el bajo o la guitarra, usá las marcas del borde del mástil (las que ves desde arriba) como referencia, en lugar de inclinarte para mirar el diapasón de frente.
- Tocá cantando. Acompañá una canción simple mientras cantás la letra. La cabeza se va a la voz y las manos aprenden a arreglarse solas.
Si recién estás empezando con la guitarra, te puede servir cómo acompañar cualquier canción con la guitarra.
Cuánto tarda en salir natural
Depende de cuánto practiques y de lo que estés tocando, así que desconfiá de cualquiera que te prometa un plazo. Lo que sí funciona es ir de a poco: unos minutos de ejercicio sin mirar en cada práctica, y el resto del tiempo tocando normal.
Un día te vas a dar cuenta de que hiciste un cambio de acorde sin bajar la vista. Ese día, festejalo. En la Escuela de Música Rebeca González hay clases de piano, órgano, guitarra y bajo para niños, jóvenes y adultos, en el Centro y en el Prado de Montevideo. Y si lo que te cuesta es sentarte a practicar, acá tenés ideas para cuando no tenés ganas.
Preguntas frecuentes
¿Está mal mirarse las manos al tocar?
No. Al principio es normal y necesario. El objetivo es ir soltándolo de a poco para poder leer, cantar o tocar con otros sin perder el compás.
¿Cómo dejo de mirar el teclado del piano?
Usá como referencia los grupos de teclas negras, practicá escalas lentas mirando un punto fijo y tocá piezas fáciles con las manos tapadas, unos minutos en cada práctica.
¿Dónde hay clases de piano en Montevideo?
La Escuela de Música Rebeca González da clases de piano, teclado y otros instrumentos, con sedes en el Centro (Soriano 893 esq. Convención) y en el Prado (Av. Millán 4198). Se agenda por WhatsApp al 093 601 595.
Escrito por la Escuela de Música Rebeca González: clases de piano, canto, guitarra, violín, batería, bajo, ukelele y más para niños, adolescentes y adultos, con sedes en el Centro (Soriano 893 esq. Convención) y en el Prado (Av. Millán 4198), Montevideo.


