Cómo armar una rutina de práctica de 15 minutos que se sostenga
En pocas palabras
Con 15 minutos bien organizados alcanza para avanzar: 3 de calentamiento, 5 de repasar lo que ya sabés, 5 de lo nuevo y 2 para tocar algo que te guste. En la Escuela de Música Rebeca González, en Montevideo, acompañamos a cada alumno a armar una rutina que pueda sostener.
Tenés clase el jueves, la semana se te fue y el instrumento sigue en la funda. Nos pasa a todos. La buena noticia es que no hace falta una hora: una rutina corta y fija suele rendir más que una práctica larga que nunca arranca.
Por qué 15 minutos funcionan
Quince minutos se pueden meter en cualquier día: antes de la cena, mientras se calienta el agua o apenas volvés del trabajo. Una meta chica baja la barrera de empezar, y empezar es la parte más difícil.
Además, practicar seguido, aunque sea poco, le da al cuerpo y a la cabeza más oportunidades de acomodar lo aprendido que una sola maratón el domingo. Eso sí: no prometemos plazos. Cada persona avanza a su ritmo, y está bien.
El plan: cuatro bloques
Poné un reloj o el celular en modo avión y seguí este orden:
- Calentamiento (3 minutos). Una escala lenta, notas largas si cantás, o acordes sueltos en la guitarra. Que las manos y la voz entren en calor sin exigirles nada.
- Repaso (5 minutos). Tocá algo que ya te sale. Sirve para fijar lo aprendido y para sentir que avanzás.
- Lo nuevo (5 minutos). Elegí un solo pasaje, compás o cambio de acorde que te cueste. Lento, repitiendo, sin querer pasar a la página siguiente.
- Algo que te guste (2 minutos). Cerrá con una canción o un tema que disfrutes. Es lo que te deja con ganas de volver mañana.
Reglas para que no se caiga a la semana
- Mismo momento todos los días. Atá la práctica a algo que ya hacés: después del desayuno, antes de la ducha.
- Instrumento a la vista. Si está guardado en un armario, practicar cuesta el doble.
- Una sola cosa nueva por vez. Querer arreglar todo a la vez es la receta para frustrarse.
- Anotá qué practicaste. Tres rayitas en un cuaderno alcanzan para ver que venís cumpliendo.
- Si un día no llegás a 15, hacé 5. Cinco minutos cuentan. Cero, no.
Cuando hay días sin ganas
Va a haber días en que ni 15 minutos parecen posibles. Para eso Rebeca González, directora de la escuela, tiene un video de tips: "¿Qué hacer cuando no tengo ganas de practicar?". Y acá te dejamos ideas para cuando no tenés ganas de practicar. Un buen truco es prometerte solo el calentamiento: casi siempre, una vez que arrancás, seguís.
Si tocás piano o guitarra y te cuesta soltar la vista, sumá un minuto de ejercicios para dejar de mirarte las manos en el bloque de lo nuevo.
Cómo adaptarlo a tu instrumento y a tu edad
La estructura sirve para piano, guitarra, violín, bajo, batería o canto. Lo que cambia es el contenido de cada bloque. Para los más chicos, conviene acortar los bloques y hacerlo juego. Para adultos con poco tiempo, 15 minutos son un buen punto de partida, y no es tarde para empezar.
En la escuela hay clases individuales y grupales, en el Centro (Soriano 893) y en el Prado (Av. Millán 4198), y cada profe te ayuda a ajustar la rutina a tus tiempos y objetivos. Podés consultar por WhatsApp al 093 601 595.
Preguntas frecuentes
¿Alcanzan 15 minutos por día para aprender un instrumento?
Alcanzan para avanzar si los usás con orden y lo hacés seguido. Más tiempo ayuda, pero una práctica corta y constante es mejor que una larga y esporádica.
¿Es mejor practicar todos los días o solo algunos?
Lo ideal es practicar seguido, aunque sea poco. Si algún día no podés, hacé una versión de 5 minutos para no cortar el hábito.
¿Dónde puedo tomar clases de música en Montevideo?
La Escuela de Música Rebeca González tiene sedes en el Centro (Soriano 893 esq. Convención) y en el Prado (Av. Millán 4198). Escribinos por WhatsApp al 093 601 595.
Escrito por la Escuela de Música Rebeca González: clases de piano, canto, guitarra, violín, batería, bajo, ukelele y más para niños, adolescentes y adultos, con sedes en el Centro (Soriano 893 esq. Convención) y en el Prado (Av. Millán 4198), Montevideo.


