¿Qué hacer cuando no tenés ganas de practicar?
En pocas palabras
Cuando no tenés ganas de practicar, no peleés con eso: bajá la meta. Diez minutos con una sola cosa concreta valen más que una hora que nunca llega. Rebeca González, directora de la escuela, habla de esto en uno de sus videos de tips.
Llegás a casa, ves el instrumento en el rincón y pensás: "hoy no". Y mañana tampoco. Y de repente pasó una semana. Si te sentiste identificado, tranquilo: les pasa a los que empiezan, a los que tocan hace años y a los profes. Tanto que Rebeca González, directora de la escuela, le dedicó uno de sus videos de tips: "¿Qué hacer cuando no tengo ganas de practicar?". Acá van ideas para esos días.
Por qué pasa (y por qué no quiere decir que no sirvas para esto)
Las ganas no son constantes, y no tienen por qué serlo. Hay días de cansancio, semanas complicadas, momentos en que sentís que no avanzás. Nada de eso significa que la música no sea lo tuyo.
Muchas veces la falta de ganas viene de algo más concreto:
- La meta es demasiado grande ("tengo que practicar una hora").
- Lo que estás practicando te aburre.
- No sabés bien qué practicar, y eso te paraliza.
- Te frustra algo que no sale y preferís no enfrentarlo.
Si identificás cuál es tu caso, ya tenés la mitad resuelta.
La regla de los 10 minutos
Cuando no tenés ganas, no peleés con eso: bajá la meta. Comprometete con diez minutos, nada más. Poné una alarma si querés.
En esos diez minutos, elegí una sola cosa concreta: un cambio de acorde, cuatro compases de una canción, un ejercicio de respiración. No "practicar guitarra" en general, sino "pasar de Do a Sol sin parar".
Lo que suele pasar es que, una vez que arrancaste, te quedás un rato más. Y si no, igual hiciste diez minutos más que ayer. Diez minutos casi todos los días valen más que una hora que nunca llega.
Practicá lo que te gusta primero
Un truco simple: empezá por la parte divertida. Tocá esa canción que ya te sale, o la que te encanta aunque todavía te cueste. Cuando la cabeza y las manos entran en calor, es más fácil pasar a lo que necesita trabajo.
También sirve cambiar de formato:
- Grabate con el celular y escuchate.
- Tocá arriba de la canción original.
- Inventá algo propio, aunque sean dos acordes.
- Tocale a alguien de tu casa.
Practicar no es solo repetir ejercicios: es pasar tiempo con tu instrumento.
Dejá el instrumento a la vista
Parece un detalle, pero cambia todo. Si el instrumento está guardado en el estuche, en el fondo del ropero, cada práctica empieza con un trámite. Si está a la vista, listo y afinado, lo agarrás de pasada.
Algunas ideas:
- Un soporte para la guitarra o el bajo en el living.
- El teclado siempre enchufado, con los auriculares al lado.
- La partitura o la lista de canciones abierta donde la veas.
- Un horario fijo, atado a algo que ya hacés todos los días.
Si además practicás mirándote las manos todo el tiempo, te puede servir este otro tip para tocar sin mirarte las manos.
Cuándo pedir ayuda a tu profe
Si la falta de ganas dura semanas, hablalo en clase. No es un fracaso: es información. Capaz que el repertorio no te entusiasma, que estás trabado en algo que se puede encarar de otra forma o que necesitás una meta nueva, como tocar una canción en particular para alguien.
Un buen profe te ayuda a armar una rutina corta que se pueda sostener y a elegir canciones que te den ganas de volver al instrumento. En la Escuela de Música Rebeca González trabajamos a tu ritmo, con niños, jóvenes y adultos, en el Centro y en el Prado de Montevideo. Si estás pensando en empezar de grande, también te puede interesar ¿Soy grande para aprender un instrumento?.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo por día hay que practicar un instrumento?
No hay un número fijo. Para empezar, diez a quince minutos casi todos los días, con una meta concreta, suelen rendir más que una práctica larga una vez por semana.
¿Es normal perder las ganas de tocar?
Sí, les pasa a todos los que estudian música. Bajar la meta, empezar por lo que te gusta y tener el instrumento a la vista ayuda a retomar.
¿Qué hago si mi hijo no quiere practicar?
Probá con rutinas cortas, siempre a la misma hora, empezando por algo que le guste y festejando los avances. Si la falta de ganas sigue, conviene hablarlo con su profe.
Escrito por la Escuela de Música Rebeca González: clases de piano, canto, guitarra, violín, batería, bajo, ukelele y más para niños, adolescentes y adultos, con sedes en el Centro (Soriano 893 esq. Convención) y en el Prado (Av. Millán 4198), Montevideo.


